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LUMINOSIDAD:
Facial Vitamina C
70,00 €
Despierta la LUMINOSIDAD de tu piel, con este facial de vitamina C pura y antioxidantes que revitalizan, aportan brillo natural y favorecen la regeneración celular para una piel más vital y rejuvenecida.
Disponible para reserva
Descripción
La luz que irradia la piel no es solo cuestión estética, es reflejo de su vitalidad interna.
En IMI creemos que la luminosidad verdadera nace cuando la piel se reencuentra con su energía natural, libre de opacidad y cansancio. En nuestro protocolo LUMINOSIDAD la vitamina C se convierte en un puente entre ciencia y naturaleza. Sus propiedades antioxidantes neutralizan radicales libres, estimulan la síntesis de colágeno y protegen frente al estrés oxidativo que apaga el cutis día a día. Combinada con otros activos botánicos dermocompatibles, favorece un tono uniforme, revitalizado y resistente frente a agresiones externas.
El tratamiento LUMINOSIDAD está diseñado como un cóctel antioxidante de alta pureza. Su aplicación profesional potencia la penetración de la vitamina C, generando un resplandor inmediato y devolviendo a la piel ese tono fresco que refleja salud y vitalidad. Una experiencia que no solo ilumina, sino que también fortalece y despierta la piel desde dentro.
Beneficios visibles y sensoriales de nuestro tratamiento luminosidad:
Resplandor inmediato y uniforme tras la primera sesión.
Tono fresco y revitalizado, con aspecto descansado.
Mejora progresiva de la firmeza y elasticidad por estimulación del colágeno.
Protección antioxidante frente al estrés ambiental y el envejecimiento prematuro.
Sensación sensorial de frescor, energía y vitalidad renovada.
Preguntas Frecuentes.
¿Qué beneficios inmediatos aporta un facial de vitamina C para la LUMINOSIDAD de la piel?
La vitamina C es uno de los antioxidantes más estudiados en dermatología. Su aplicación profesional no solo aporta brillo visible e inmediato, sino que también unifica el tono, reduce el aspecto apagado y estimula la síntesis de colágeno y elastina. Tras una sesión, la piel recupera un aspecto fresco, revitalizado y con una luminosidad saludable, resultado de la neutralización del estrés oxidativo y la mejora en la microcirculación cutánea.
¿Cómo actúa la vitamina C en la piel a nivel clínico?
La vitamina C interviene en tres procesos clave:
- Antioxidante potente: neutraliza radicales libres generados por radiación UV, polución y estrés, frenando el daño oxidativo responsable del envejecimiento prematuro.
- Cofactor del colágeno: estimula la actividad de la prolil e hidroxilasa, enzimas esenciales para la formación de colágeno tipo I y III, lo que mejora la firmeza y elasticidad cutánea.
- Regulación de la melanogénesis: inhibe la tirosinasa y bloquea la transferencia de melanina, reduciendo hiperpigmentaciones y homogeneizando el tono.
Esto explica por qué un facial con vitamina C profesional es tan eficaz no solo para devolver luminosidad, sino también para mantener la piel más firme y uniforme frente al paso del tiempo.
¿Cada cuánto se recomienda realizar un facial de vitamina C para mantener la luminosidad?
Para un mantenimiento saludable, lo ideal es programar una sesión cada 6–8 semanas o, como mínimo, cada tres meses, reforzando la piel frente al estrés oxidativo acumulado.
En casos donde se busca un efecto más visible en poco tiempo, como antes de una boda o evento especial, puede realizarse un protocolo de 5 a 10 sesiones seguidas, en días alternos o diarios, según la valoración del profesional, garantizando un efecto transformador en luminosidad, frescura y vitalidad cutánea. De esta forma, la piel llega al gran día con un resplandor visible y duradero, ideal para novias o personas que desean un aspecto impecable en una fecha clave.
¿Por qué es importante personalizar la concentración de vitamina C y sus activos complementarios?
La barrera hidrolipídica de cada piel es diferente y determina su capacidad de tolerar y aprovechar la vitamina C. Un exceso de concentración sin ajuste puede generar irritación, oxidación prematura o baja penetración. Por eso, en un facial profesional se evalúa la condición cutánea y se selecciona la forma más idónea de vitamina C (L-ascórbico puro o derivados estables), junto con cofactores antioxidantes y calmantes. Esta personalización permite una mayor biodisponibilidad, eficacia clínica real y máxima seguridad, algo imposible de garantizar con un uso genérico en casa. En definitiva: es la diferencia entre aplicar un cosmético y seguir un protocolo clínico de precisión.
¿Por qué elegir un facial de vitamina C profesional en lugar de un sérum en casa?
Un sérum domiciliario es un buen mantenimiento, pero el facial profesional logra una luminosidad más rápida y sostenida porque optimiza cuatro factores: diagnóstico, concentración y pH, estabilidad de la vitamina C y técnica de aplicación.
- Preparación: limpieza y peeling adaptado para facilitar penetración.
- Concentración y pH: fórmulas potentes en rangos clínicos, imposibles de alcanzar en casa.
- Estabilidad: ampollas monodosis recién abiertas, con antioxidantes sinérgicos (E, ferúlico).
- Técnica de aplicación: maniobras, oclusiones y mascarillas que incrementan la biodisponibilidad.
En resumen, mientras el sérum en casa mantiene, el tratamiento profesional acorta tiempos, incrementa eficacia y asegura resultados visibles y duraderos en luminosidad y vitalidad cutánea.
Información adicional
| Duración | 60 minutos |
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